Convivencia

La escuela tiene como función específica la transmisión y apropiación de saberes socialmente  significativos. Para garantizar el cumplimiento de su misión es condición que se constituya como comunidad educativa y construya su sistema de convivencia en base a la comunicación, la participación y el compromiso de todos los actores que la conforman. Esta construcción redunda en beneficio de la institución en general y de cada uno de sus miembros en particular.

El Colegio Balmoral impulsó a partir de 2003 una fuerte transformación educativa. La misma incluyó todas las dimensiones pedagógicas y organizativas; revisó y rediseñó nuevas alternativas de gestión; se comenzó a implementar una cultura del trabajo profesional del cuerpo docente colegiada que “promueva una institución coherente en su hacer, decir y pensar” (PEI), teniendo como meta  conformar un colegio único, articulado e integrado en todos sus ciclos y niveles.

Continuando con este enfoque e inserto en el PEI, y tomando las bases curriculares definidas en le PCI, el Proyecto Institucional de Convivencia tiene como propuesta estipular los modos de relacionarse, los acuerdos y los consensos para resolver las situaciones conflictivas, las normas de convivencia, a fin de promover un clima favorable para trabajar en el quehacer de aprender y enseñar. En las acciones estratégicas del PEI se enuncia: “Acordar colegiadamente las pautas de convivencia e interacción propias de la formación que Balmoral quiere ofrecer” verificándose en los siguientes indicadores:

Se reconoce en los estudiantes capacidad para cambiar, para comprometerse, para crear, para cooperar.

Se verifica que saben escuchar a la vez que requieren ser escuchados.

Se reconoce que son capaces de resolver conflictos de convivencia con los adultos y sus propios pares.

Se observa que pueden convivir con las diferencias (personalidad, costumbres, hábitos, sexo, niveles socioeconómicos, valores, religiones) y las respetan.

Se observa que reconocen su lugar en el mundo y el papel que les toca en él.

Se observan instancias en las que los estudiantes tienen oportunidad de formarse en los valores éticos, democráticos, de justicia y dignidad.

Se observa interrelación de los estudiantes en su comunidad y las redes de trabajo solidario realizado con los docentes institucionalmente.

Construir y poner en marcha un proyecto de convivencia aporta un valor agregado pues el proceso de implementación genera aprendizaje, compromiso y entrenamiento. El valor agregado va más allá del proyecto mismo y es aquello que no está previsto en el resultado pero que, como beneficio secundario, se instala más allá de lo esperado.

 

Share This